viernes, 26 de agosto de 2011


Ver películas de amor es tan perjudicial a la hora de mandar un mensaje de texto, como tomar alcohol. Tuve una experiencia bastante interesante en el dia de ayer, cuando me dispuse a mirar “No me quites a mi novio” (si, bastante grande el palo el que me tiro la película). La película trata de una chica que se re enamora del prometido de su mejor amiga y en una noche de copas termina en la cama con el, que también estaba enamorado de ella..  Sacando el echo de que la película se asemeja  terroríficamente con mi realidad, quise verla de todas formas. Automáticamente y sin pensarlo, comencé a mandarme mensajes con dicha persona.. y dije cosas que a lo mejor, en otro momento no diría. Cosas que ni siquiera se si me pasan así de fuerte.
Hoy en frio, veo lo qe dije y no puedo entender como fue que lo dije. Me extralimite, y lo se. Pero pensándolo ahora me coy cuenta que lo deje salir por la película. Las películas románticas son sin lugar a dudas, un impulsor de romanticismo.. Lastima que no tenga a quien hacerle llegar ese impulso (al menos por ahora).

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