
Es realmente impresionante como todo puede pasar de ser perfecto a ser casi nada en un segundo. Basta con un mínimo soplido del lobo, para que las casitas se derrumben como si fueran construidas con apenas unas sensibles e indefensas nubes.. Todavía puedo contenerlas, se que todavía estoy a tiempo de evitar que la brisa del soplido derrumbe mi casita.. nuestra casita.
Tengo miedo de que eso pase, y no se como evitarlo. Siento que puedo hacerlo, pero las herramientas que me dan son muy pocas y no puedo utilizarlas sola. ME duele, no quiero que se caiga. No quiero dejar que una brisa tan sutil y suave se lleve todo eso que para mi significa todo.
Mi mente me quiere convencer de que si las paredes eran solidas no se va a caer ni por esta ventisca, ni por alguna otra tormenta que intente arrebatárnosla. Es solo que no estoy segura de que quieras mantenerla de pie junto a mi.
Hoy, solo puedo ir a dormir con el dolor y la angustia que me da el no saber que va a pasar, mañana será otro día. Entonces si, sabremos cuan fuerte eran nuestros muros realmente..
No hay comentarios:
Publicar un comentario